Casiodoro, desde el exilio, abraza a sus dos casas

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Casiodoro, desde el exilio, abraza a sus dos casas
Casiodoro, desde el exilio, abraza a sus dos casas

Nació en Montemolín, Badajoz, luego pasó de monje en el convento de San Isidoro del Campo, Santiponce, Sevilla (donde Itálica, cuna de Trajano y Adriano, seguramente de allí era el centurión, segundo gentil convertido, el primero fue un negro de oriente, funcionario). Por 1556 salió del convento, con otros, con huida preparada.

En Europa se encontró una iglesia que ya no era la chiquita de Sevilla, y en ella tuvo sus complicaciones. Ya se sabe. Al final se muere en Fráncfort, el 15 de marzo de 1594.

En esta fecha es recordado en su pueblo natal; cada año hacemos actividades.

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El pasado sábado, 14, en tal recuerdo estuvimos allí. Como siempre, con una excelente acogida por su alcalde y colaboradores. En esta ocasión acudimos juntos con una asociación civil, de gran actividad y buen hacer, de Santiponce: Asociación Amigos del Monasterio de San Isidoro del Campo.

Esta asociación, entre otros fines, es un foco de interés en el mantenimiento y visualización del monasterio y su historia, y esto incluye el momento protestante, del que han sido testigos con gran objetividad.

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Después del primer encuentro en Montemolín, pasamos por la ciudad romana de Reina, cerca, de donde toma nombre la comarca, de ahí arcedianato de Reina. Nuestro Casiodoro de Reina se llama Casiodoro de Reina por esa circunstancia.

Este momento de buen ejemplo de convivencia cívica, se acrecentará con el hermanamiento de las dos localidades: Montemolín y Santiponce, en torno a Casiodoro de Reina.

De la reforma que por aquí hubo, ya se sabe, la han querido borrar. No se puede hacer eso. Entonces se ha procurado falsificar y presentar envuelta de los intereses de cada cual. Frente a eso, aquí nos tienen en nuestro grupito, con el garrote en mano.

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Un detalle para terminar. En el salón de actos del ayuntamiento de Montemolín, donde estuvimos juntos, hubo un saludo y buen recuerdo de un apreciado médico de Santiponce (su último trabajo fue una biografía de Cipriano de Valera, que presentamos en esa localidad), que ya va por sus noventa, y el de un joven de nuestra iglesia, que va por sus diecinueve. Muy agradecidos a todos.

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