¿Te abruman los sentimientos de culpa?

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¿Te abruman los sentimientos de culpa?
¿Te abruman los sentimientos de culpa?

Si no es tu caso, por lo menos, lee este escrito cortito y si conoces de alguien a quien le pudiera hacer bien, pues compárteselo. Si por el contrario quieres chillar “perdona todos mis pecados” (Salmo 25:18b), entonces, puede que este texto te haga mucho bien.

¿Anhelas experimentar lo que escribió David tras cometer adulterio y asesinato en el Salmo 32:1? Dijo: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado”.

Pues te dedico este escrito y te digo como lograr ese objetivo tan huidizo cuando buscamos en el lugar incorrecto:

“Fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados” (Lucas 24:46-47).

Ahora sabes a donde tienes que acudir para librarte de toda esa culpa. Solo Dios puede perdonarte (Marcos 2:7, Salmo 32:5).

Hechos 2:38, Hechos 3:19b, Hechos 5:31b, Hechos 10:43, Hechos 13:38-39, Hechos 26:18, Colosenses 1:14, Colosenses 2:13c-14 son pasajes que definen la salvación como el perdón de pecado.

El que perdona tus pecados es Cristo:

“Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados” (Lucas 5:20).

“Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados” (Lucas 7:48).

Pero todavía percibo que tu mente razona diciendo que no sé lo que has hecho y que el perdón está fuera de tu alcance... Que eres muy mala persona.

¿Sabes lo que dice Lucas 23:34? Pues lee: “Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

¿Sabes cuándo dijo eso Jesús? Cuando colgaba de la cruz. Sí, eso es, cuando colgaba de la cruz. Y pedía el perdón para aquellos que le habían crucificado.

No se me ocurre nada peor que crucificar a Dios ¿verdad? Pues bien, 1ª Corintios 2:8 dice que dichas personas habían “crucificado al Señor de gloria”. Muchas de dichas personas fueron perdonadas como vemos en Hechos 2:36-38, donde leemos: “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados”.

Ahí lo tienes: Los que se arrepintieron, pudieron recibir el perdón de pecados a pesar de haber cometido el mayor crimen de la historia como lo confirmamos unos versículos después: “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas” (Hechos 2:41).

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