¿Quién dice que los cristianos están chapados a la antigua?

| Fuente: protestantedigital.com/rss/magacin

¿Quién dice que los cristianos están chapados a la antigua?
¿Quién dice que los cristianos están chapados a la antigua?

Existe la noción no demostrada científicamente de que los cristianos somos reaccionarios, arcaicos, dinosaurios moralistas y que nos debiéramos poner al día. Vamos, que haríamos bien en modernizarnos. A fin de cuentas, la última actualización es la que cuenta. Todas las modas pasadas ya no están de moda y la del cristianismo, se dejó atrás hace lustros. Nos dicen que probemos algo “nuevo”, que la Edad de Piedra la dejamos atrás hace mucho…

“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” (Ezequiel 36:26-27).

Como puedes constatar, Dios no nos quiere en la edad de piedra. Quiere que dejemos atrás el pecado y seamos receptivos para que cumplamos sus Mandamientos en una nueva vida marcada por la santidad y la fe en Cristo:

“Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros” (2ª Corintios 5:7).

Por eso, desde un punto de vista bíblico (no uno cultural y religioso), siempre animamos a apuntar a lo nuevo:

“si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2ª Corintios 5:17).

Dicho principio persiste durante toda nuestra vida, independientemente de nuestra edad y achaques:

“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día” (2ª Corintios 4:16).

¿Por qué? Porque se trata de una fe que perdura más allá del tiempo y nunca se queda atrás ya que está basada en un pacto nuevo como lo dijo Cristo:

“Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre” (1ª Corintios 11:25).

Démosle la vuelta a la tortilla pues y abramos los ojos porque los que no conocen a Cristo y la nueva vida en Él siguen en su vieja manera de vivir y no salen de allí. No es lo que queremos sino que invitamos a algo nuevo:

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:22-24).

Si prestas atención y reaccionas, tendrás acceso a una nueva identidad:

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe” (Apocalipsis 2:17).

Entonces, no serás un disco rayado sino que emitirás música nueva y puede que hasta otros quieran esa cosa nueva que has encontrado:

“Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en el Señor” (Salmo 40:3).

Si es tu caso, tienes esperanza para el futuro:

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron” (Apocalipsis 21:4).

¿Te gustaría ver tu marca aquí?

Anúnciate con Nosotros