Así bendecirás a los hijos de Israel, diciéndoles: Dios te bendiga, y te guarde; Dios haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz (Números 6:23-26)
Que el Altísimo te bendiga
e inunde de paz tu sueño.
Que guarde en todo tu vida
y su gracia te abra senderos.
Dios te contemple con agrado,
y en todo tiempo te proteja.
Que su rostro resplandezca
sobre tu esfuerzo y descanso.
Que su sombra esté a tu lado
cuando atravieses el desierto.
Que su sonrisa sea tu eco
y del frío te guarde su abrazo.
Que te mire con benevolencia,
y a los hijos de tus hijos
alcance su misericordia.
Que por los siglos de los siglos
te mantenga en su memoria.
Amén, amén y amén.
