Sólo Tú has pronunciado mi nombre
en lengua de estrellas nunca oída,
que sólo el misterio de la luz conoce,
aroma sonoro, fonema de semillas.
Sólo Tú has llegado a mi esencia
más allá de mi destino y mi suerte
mostrándome, rotas, mis cadenas
en tu libertad de hojas perennes.
Tu amor me encadena libre.
Tu amor me encuentra siempre,
tu amor me convierte en estirpe
del único Dios, del Eterno viviente
