No supe nunca tu nombre

| Fuente: protestantedigital.com/rss/opinion

No supe nunca tu nombre
No supe nunca tu nombre

A mi hermano/a que no dejaron nacer

Tu embrión vieron Sus ojos,

y en Su libro estaba tu vida;

toda dispuesta para ser escrita

mientras te tejía en lo hondo.

Pero cegaron caminos de luz

y te amordazaron el corazón.

Nadie nadó en el río de tu voz

ni cabalgó en tu silencio azul.

Nadie supo nunca tu nombre,

nadie paseó cogido a tu mano.

Nadie te enseñó los dragos,

ni la bruma de los montes.

Pero un día te veré cara a cara.

Conoceremos como fuimos conocidos,

y desplegaremos sueños como alas

acompañando al león y al cordero.

Y entonces todo tendrá sentido,

cerrando -al fin- nuestro camino

un divino círculo perfecto.

.

¿Te gustaría ver tu marca aquí?

Anúnciate con Nosotros