El viernes pasado moría en Quilmes, Ricardo Soulé (1950-2026), el músico argentino que se atrevió a llevar las Escríturas al “rock progresivo” con el grupo Vox Dei. El disco se llamó así, “La Biblia” (1971). Y se considera uno de los álbumes fundacionales del llamado “rock nacional” en Argentina, que fue el primer país donde se desarrolla en serio esa música en nuestro idioma, llegando incluso a ser prohibidas las canciones en inglés por la radio durante la dictadura militar.
El padre de Soulé era un profesor ateo y su madre católica. Aunque recibió los rituales sacramentales católicos, no tenía relación con la religión cuando conoció a la que sería su esposa de toda la vida, Maria Graciela, que él llamaba Grace. Será por medio del que llegaría a ser su suegro, que conoce la Biblia. Tadeo Marian Hildebrand era un superviviente polaco de los campos de concentración nazi, que se había convertido a Cristo durante la Segunda Guerra Mundial, siendo un católico devoto de la Virgen Negra.
Soulé hizo la música y los textos de “La Biblia” a partir de la Escritura misma. Era un “álbum conceptual”, algo que no se entiende ya en una generación que escucha canciones aisladas, no discos. Era algo habitual también en las bandas de “rock” de la época, el desarrollar un tema en todas las composiciones que formaban el álbum. Cuando Soulé propone que sea la Biblia, sus compañeros se quedan petrificados. Era mucho más fácil “seguir cantando a los genitales como hacía Elvis”, dice Soulé en una entrevista en 2023 con Sergio Marchi. Tenía un coste, pero se da cuenta que no es el primero, ni el último en inspirarse en textos sagrados.
Antes de que saliera “La Biblia”, llaman de la Curia al editor del nuevo sello de Vox Dei –tras la quiebra de Mandioca, que había sacado su primer disco–, Disc Jockey. Muy preocupado, Rodríguez Luque les manda al palacio episcopal, donde hablan primero con Monseñor Grasselli, secretario de la Vicaría Castrense del cardenal Caggiano, acusado luego por “crimenes de lesa humanidad” cometidos durante la última dictadura militar. Para su sorpresa, al examinar las letras, les da el aval y aprobación formal que requería la dictadura. Las primeras ediciones del vinilo incluían la carta de certificación eclesiástica, que les eximía de la censura. Les vuelven a llamar otra vez, que es cuando Grasselli les dice la famosa frase: “A mí me hubiera costado explicar en tres horas qué es Dios y vos con un silogismo lo conseguiste”.
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[photo_footer]Soulé hizo la música y los textos de La Biblia a partir de la Escritura misma.[/photo_footer]
Vox Dei
El nombre del grupo no tenía en principio un sentido religioso. En los 60 cantaban todavía en inglés y se llamaban Mach 4, pero al ir a grabar con el productor Jorge Alvárez, le sugiere a Soulé la denominación Vox Dei. Cuenta en la entrevista con Marchi, que no entendió bien al principio el nombre al hablar por un teléfono público desde una panadería de Quilmes. Creía que era en inglés, la Caja de Día (Box Day), pero lo escogen entre otros muchos, sin pensar en Dios. El que fuera guitarrista al principio, Willy Quiroga –también fallecido, como el otro miembro del grupo, Rubén Basoalto, ya que Yodi Godoy lo deja cuando están grabando La Biblia– lo relacionaba con la expresión Vox Populi.
La incipiente escena del “rock argentino” en los años 60 contaba ya con Los Gatos de Litto Nebbia, Manal y Almendra con Luis Alberto Spinetta, además de ese icono nacional argentino que sigue siendo Charly García –que forma también Sui Generis a finales de esa década con Nito Mestre en una línea más cercana al folk–. Los músicos argentinos se diferencian ya de otros grupos que había entonces, cantando en castellano en otros países, por lo trágico de sus letras. Te llama la atención la cantidad de canciones que hacían sobre la muerte y la transitoriedad de la vida. “Presente” es para Soulé, una canción sobre la temporalidad, más que una declaración de amor a la que sería su esposa. Y el tema más famoso de Sui Generis era “Canción para mi muerte”. Eran cuestiones muy adultas, para jovenes que apenas tenían veinte años.
“La Biblia tiene una influencia tremenda en el “rock argentino”. Porchetto hace “Cristo Rock” en 1972 y el tristemente fallecido Gustavo Cerati de Soda Stereo solía cantar también el “Génesis” de Vox Dei, que graba en 1996. Al año siguiente lo hacen de nuevo, por su 25 aniversario con Fito Páez y Andrés Calamaro. Juanse de los Ratones Paranóicos lo reinterpreta otra vez, entero, tras su conversión al catolicismo en 2016. La versión sinfónica que se hizo después con Charly García, Nito Mestre y Porchetto, no le gustó mucho a Soulá.
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La Biblia
Cada canción de las ocho del disco se refiere a un libro o sección de la Biblia. Su siguiente disco en 1972 está también inspirado por el profeta Jeremías. Los temas siguen el orden canónico de la Biblia de Génesis a Apocalipsis. Los textos no son literales, ¡claro! Siguen la interpretación de Soula. El álbum comienza con un punteo que recuerda al “Come Together” de los Beatles y los famosos versos: “Cuando todo era nada, era nada al principio / Él era el principio y de la noche hizo luz / Y fue el Cielo, y esto que está aquí”. “Libros Sapienciales” resume en siete minutos las enseñanzas que le inspira Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares.
La sección del Nuevo Testamento se abre con dos temas como movimientos dedicados a Jesús. El primero, “Cristo - Nacimiento” es un instrumental con una orquesta de veinticinco músicos y un coro de dieciseis voces femeninas, dirigidos por Roberto Lar, compositor con el cura Carlos Mugica de “La Misa del Tercer Mundo” –que continuó el Grupo Vocal Argentino, pero nunca vio la luz, porque el sacerdote murió asesinado por la Triple A en 1974–. El segundo movimiento, “Cristo – Muerte y resurrección” empieza con un “blues” con la guitarra del padre de Yodi, que acompaña Soulé con la armónica también del padre de Godoy. Luego se electrifica y entra la orquesta, para acabar con un arreglo coral de música sacra y el ruido de una tormenta que da paso al Apocalipsis:“Ya está cerca a venir aquel / que nos va a explicar / sin violencia ni gritos / paz para este mundo traerá”.
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Jesús
Aunque Soulé se acerca al catolicismo, llegando a hacer música litúrgica en Semana Santa con su esposa Grace, dice ya en 1971: “Te digo la verdad, a mí la iglesia no me interesa. Me interesa la vida de Jesús. La iglesia por diferentes razones se ha visto necesitada de ir variando, reinterpretando la Biblia, acomodando su parecer a las circunstancias históricas de cada momento. Sin embargo, yo creo que en la Biblia está todo dicho: hasta el día de hoy está explicado. No hace falta modificarla con sutilezas.”
Es por eso que Soulé no quería llamar católica, su obra. La consideraba de hecho, más que cristiana, humanista, pero lo interesante es que se basa en la Biblia. Cuando hace su disco dice: “Estuve seis meses estudiando la Biblia. Antes la había leído varias veces. Y yo no sé, habrá gente que que encuentra su verdad en otras cosas, pero yo la encontré aquí. Mejor dicho, me encontré a mí mismo. Porque ahí está todo, la esencia del hombre.”
Cuando tantos hoy identifican el cristianismo bíblico como algo para fanáticos fundamentalistas, que si lo tomas en serio, sólo lleva a restriciones religiosas que coartan tu libertad, el disco de Vox Dei presenta la Biblia como algo liberador. Debemos volver a la Escritura para conocer a Jesús, como hizo él. No se puede entender el cristianismo sin la Biblia. Como Soulé dice, es de hecho el único Libro que te lee a ti, realmente.
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