Tres líderes evangélicos suizos han recurrido recientemente ante los tribunales contra la nueva disposición constitucional que prohíbe a los diputados y a los representantes electos locales llevar símbolos religiosos.
La nueva disposición constitucional, aprobada el 14 de junio por una estrecha mayoría (51,4 %), prohíbe específicamente a los miembros del Gran Consejo de Ginebra y de los ayuntamientos del cantón llevar símbolos religiosos durante los plenos y los actos oficiales.
“Una pendiente resbaladiza”
Michael Mutzner, director de la asociación Christian Public Affairs y presidente de una iglesia evangélica local de Ginebra; Joseph Kabongo, pastor jubilado, teólogo y miembro del Partido Evangélico Suizo (PEV); y Markus Hofer, representante de la Alianza Evangélica Mundial y del Ejército de Salvación Internacional ante la ONU, emitieron un comunicado en el que explicaban sus preocupaciones.
Para Mutzner, la disposición “es una pendiente resbaladiza. Para los cristianos, se trata de amar al prójimo y desear para los demás la misma libertad que deseamos para nosotros mismos”.
Denuncia lo que denomina “paternalismo antidemocrático”. “Al intentar invisibilizar a las minorías religiosas, socavamos la capacidad de los votantes para elegir representantes que encarnen valores religiosos positivos”.
“Las cuestiones de justicia social me tocan muy de cerca y, si algún día me presento a las elecciones y resulto elegido, me gustaría tener la libertad de mostrar esta identidad, arraigada en mi fe cristiana”, señaló Hofer, quien viste el uniforme del Ejército de Salvación cuando representa a esta organización ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Kabongo subrayó que “siempre me presento explícitamente ante los votantes como un candidato con identidad cristiana. Si, tras una posible elección, se me prohibiera expresar esa identidad en el Parlamento, sería absurdo”.
A todos ellos les preocupa que la medida pueda sentar un precedente para otros cantones suizos.
La Alianza, en contra de “la supresión de las convicciones religiosas”
La Alianza Evangélica Suiza (SEA por sus siglas en alemán) también emitió un comunicado en el que afirma que apoya un Estado laico que garantice la armonía religiosa, la neutralidad y la libertad de conciencia, pero que esto “no debe conducir a la supresión de las convicciones religiosas de quienes participan en la vida democrática”.
“A diferencia de los funcionarios públicos, los parlamentarios encarnan la diversidad de la sociedad y las convicciones de sus electores. Exigirles que oculten sus convicciones religiosas supone una grave restricción de la libertad religiosa”, añaden.
Para la Alianza, “en una democracia pluralista, los ciudadanos deben poder elegir a representantes que sean abiertos respecto a sus convicciones, ya sean estas religiosas, filosóficas o políticas”.
“Seguiremos de cerca el proceso que se está desarrollando ante la Sala Constitucional del Tribunal de Ginebra”, concluye el comunicado.
Prohibición de celebrar actos religiosos en espacios públicos
La Alianza lleva mucho tiempo haciendo campaña a favor de “una interpretación tolerante del principio de laicidad que respete el pluralismo religioso”.
Por eso se opuso a las disposiciones de la ley de Ginebra de 2019 sobre la laicidad del Estado, cuando el tribunal ya se había pronunciado en contra de la prohibición de que los miembros del Gran Consejo y de los consejos municipales llevaran símbolos religiosos.
La Alianza también se opuso a la prohibición de celebrar servicios religiosos en espacios públicos, cuando, en julio de 2022, el Consejo de Estado de Ginebra no permitió que dos iglesias evangélicas libres celebraran bautismos en el lago Lemán.
Asimismo, apoyó a una iglesia de Cologny, en el cantón suizo de Ginebra, que en 2024 decidió recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), ya que el Tribunal Federal se pronunció en contra de los bautismos públicos en el lago de Ginebra.
“Estas restricciones obligan actualmente a las comunidades cristianas a desplazarse al cantón de Vaud o a Francia para poder hacerlo. La libertad de religión debe aplicarse en los espacios públicos, siempre que respete el orden público y los derechos de todos”, afirma la Alianza en su comunicado.
