Las leyes del aborto siguen siendo competencia de cada uno de los 27 países de la Unión Europea, pero la UE como institución va a levantar fondos para facilitar al máximo el aborto para cualquier ciudadano.
Así lo decidió el Parlamento Europeo el pasado 17 de diciembre, al aprobar por 358 votos a 202 (y 79 abstenciones) la resolución My Voice, My Choice’ (Mi voz, Mi decisión), una iniciativa ciudadana que llegó a Bruselas después de conseguir 1.1 millones de firmas en más de 7 países.
Concretamente, se creará un “mecanismo financiero que permita a un Estado miembro de la UE proporcionar a cualquier persona que no tenga acceso a un aborto seguro y legal la posibilidad de acceder a la interrupción segura del embarazo, de conformidad con su legislación nacional”.
Pero la resolución va más allá, al exigir a los países de la UE que liberalicen el acceso al aborto. En palabras del sueco Abir Al-Sahlani (del grupo político Renew), “la UE ha demostrado finalmente que la salud sexual y reproductiva es un derecho humano fundamental”.
Con ello, el Parlamento Europeo hace un nuevo paso siguiendo la estela de países como Francia, que incrustó el derecho a abortar en su Constitución.
Ahora, la Comisión Europea (el gobierno de la Unión Europea) deberá plantear una estrategia de acción que deberá ser presentada en marzo de 2026.
Voces en contra
Entre los que se oponen a financiar el aborto con dinero europeo está Bert-Jan Ruissen, parlamentario holandés del European Christian Political Party “partido político cristiano)
“La vida no nacida merece protección”, dijo en sus redes expresando la oposición del movimiento cristiano que tiene siete representantes en el Parlamento Europeo.
“Es doloroso ver que la mayoría del Parlamento Europeo no lo reconoce. A pesar de este llamamiento del Parlamento, lo cierto es que la UE no tiene competencia en materia de aborto”, añadió.
Dignidad
Ruissen es uno de los parlamentarios que apoya la “dignidad de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural”. Su grupo y otros apuestan por dar más apoyo a las madres embarazadas y a las familias vulnerables.
El Partido Cristiano subraya además que “la Unión Europea debe respetar el principio de subsidiariedad y la división de competencias”.
En la Unión Europea, los países tienen leyes sobre el aborto que van desde las más liberales, en países como los Bajos, Suecia, Dinamarca, Francia y España, hasta las más conservadoras, como las de Polonia, Portugal y Eslovenia.
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