El emblemático Alcázar de Jerez acogió este lunes la entrega del Premio Unamuno, amigo de los protestantes, que en esta edición concedió Protestante Digital a María José García-Pelayo, alcaldesa de Jerez de la Frontera, en un acto marcado por la defensa de la convivencia, la libertad y la colaboración entre personas de distintas convicciones.
Este galardón, respaldado por la Alianza Evangélica Española, reconoce desde hace más de una década a personas o instituciones que, sin compartir la fe evangélica, han contribuido de manera significativa al mejor conocimiento de los protestantes, a su desarrollo y a su reconocimiento en la sociedad española.
Junto a la alcaldesa, a quien acompañaba parte de su equipo de gobierno, estuvieron presentes representantes de entidades evangélicas, entre ellos José Manuel Marín, presidente del Consejo Evangélico de Andalucía; Esteban Muñoz de Morales, presidente de FEREDE; así como numerosos pastores y líderes evangélicos de Jerez, impulsores de la candidatura de García-Pelayo.
Un acto con memoria y significado
La bienvenida corrió a cargo de Pedro Tarquis, director de Areópago Protestante. A continuación intervino Antonio Simoni, en representación de la Alianza Evangélica Española, entidad impulsora del premio, que celebrará su 150 aniversario en 2027. Simoni recordó la importancia histórica de la AEE en la defensa de las libertades en España, especialmente en épocas en las que la libertad religiosa era frágil y los evangélicos debían afrontar prejuicios, represión e injusticias.
Seguidamente, Antonio Bonilla, presidente de la Fraternidad de Iglesias Evangélicas de Jerez, glosó los méritos de María José García-Pelayo para recibir el galardón, subrayando que la alcaldesa ha estado presente “en las buenas y en las malas” junto a la comunidad evangélica de la ciudad, y agradeciendo especialmente su sensibilidad.
Después, Daniel Hofkamp presentó la identidad de Protestante Digital, destacando su desarrollo a lo largo de los años como un espacio de información y opinión dirigido a una audiencia amplia, sin renunciar a las convicciones y principios que han marcado su labor desde el inicio.
Por último, la filóloga y pastora Asun Quintana ofreció una panorámica de la vida de Miguel de Unamuno, explicando que el nombre del premio alude a la cercanía que el escritor mostró hacia los evangélicos en tiempos convulsos, y recordando también su amistad con el pastor protestante salmantino Atilano Coco.
La alcaldesa: “Es un acicate para seguir trabajando”
El momento central de la tarde llegó con la intervención de María José García-Pelayo, que recibió el galardón expresando su agradecimiento y, al mismo tiempo, restándose protagonismo. “No merezco este premio, lo merecen todos los hombres y mujeres que me han acompañado a lo largo de mi vida y, por supuesto, vosotros, la comunidad evangélica”, afirmó.
La alcaldesa presentó el reconocimiento como un estímulo para perseverar en una forma de hacer política orientada a la convivencia, la diversidad y el bien común. En ese sentido, reivindicó el papel de las diferentes sensibilidades religiosas en la construcción de alianzas sociales y en el desarrollo de la ciudad.
García-Pelayo también elogió la labor de Protestante Digital por su capacidad de llegar a una audiencia internacional sin renunciar a sus principios. “Sois capaces de llegar a millones de personas en todo el mundo sin renunciar a los propios principios, pero sois una revista y una iglesia que no discrimináis para hacer el bien”, señaló, añadiendo que los responsables públicos deberían actuar del mismo modo: “dedicarnos a todos sin renunciar a nuestros principios y con el objetivo de mejorar la vida de la gente”.
Una llamada a seguir construyendo convivencia
En otro de los pasajes destacados de su intervención, la regidora vinculó el premio con el reto de seguir transformando social y culturalmente la ciudad, incluso después de que Jerez no superase el corte en el proceso de la Capitalidad Europea de la Cultura.
“Tenemos que rechazar el pensamiento que se quiere imponer sobre los demás y debemos ser ejemplo de convivencia, de empatía y solidaridad”, afirmó, antes de subrayar su compromiso con el marco constitucional: “Creo en la Constitución y en las libertades como derecho constitucional”.
La alcaldesa insistió en que no recibe el premio como un reconocimiento cerrado, sino como una llamada a seguir creciendo en responsabilidad pública. “No me merezco este Premio, pero es un acicate para trabajar, para seguir aprendiendo, para aprender de los errores y seguir mejorando en todo aquello que haya que mejorar”, concluyó.
La ceremonia dejó así una imagen de cercanía institucional y reconocimiento mutuo entre la comunidad evangélica y las autoridades locales, en un marco especialmente simbólico como el Alcázar jerezano, y reforzó el sentido de un galardón que pone el foco en la libertad, la pluralidad y la convivencia.
Un premio con historia
Entre los que han recibido el premio Unamuno, amigo de los protestantes, se encuentran reconocidas instituciones, políticos e intelectuales. Anteriormente se concedió, entre otros, a entidades como la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el Ayuntamiento de Santiponce y la Real Academia de las Letras y las Artes de Extremadura; a personalidades de la cultura y la política española, como el escritor Antonio Muñoz Molina (académico de número de la Real Academia Española y Premio Príncipe de Asturias de las Letras), el exministro de Justicia y exalcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, el exdirector de la televisión pública española José María Calviño, el historiador y director del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Juan José Primo Jurado, y el filósofo y profesor universitario, José Luis Villacañas, entre otros.
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