El Logos Hope, la mayor librería flotante del mundo, prepara su llegada a Málaga

2026-02-24 | Fuente: protestantedigital.com/rss/portada

El Logos Hope, la mayor librería flotante del mundo, prepara su llegada a Málaga
El Logos Hope, la mayor librería flotante del mundo, prepara su llegada a Málaga

Málaga recibirá al Logos Hope del 20 de marzo al 5 de abril de 2026, bajo el lema “Que venga su Reino”, en la que será la primera parada del barco en la que será su nueva gira por puertos de Europa.

El Logos Hope es un proyecto de OM (Operación Movilización), una organización misionera internacional con más de 60 años de trayectoria, dedicada a motivar y equipar a los cristianos para que compartan el amor de Dios en todo el mundo.

Para el equipo del barco, la escala en Málaga es una oportunidad para colaborar con iglesias y organizaciones locales, servir a la ciudad y abrir espacios de encuentro a través de la literatura, la cultura y la conversación.

“Nuestra visita a España busca precisamente eso: trabajar junto a las iglesias españolas, servir a la comunidad y compartir literatura”, explicó a Protestante Digital Decio de Carvalho, director ejecutivo a bordo del Logos Hope, responsable del área ministerial, la vida comunitaria y la formación de quienes sirven en el barco.

De un impulso misionero a una plataforma de servicio

De Carvalho sitúa el origen del ministerio de los barcos librería en un deseo muy concreto: llevar personas y recursos a lugares lejanos con el objetivo de compartir el evangelio. Al principio, en los años 70, “era una organización sencilla formada sobre todo por jóvenes sin experiencia marítima”, recuerda. Con el tiempo, aquel impulso creció hasta consolidarse con una misión más amplia.

En la actualidad, el ministerio de librerías flotantes cuenta con dos barcos -el Doulos y el Logos- que recorren el mundo con cientos de voluntarios a bordo. Su propósito se articula en torno a tres ejes: literatura, servicio práctico y formación. “No solo llevamos literatura”, explica el director ejecutivo, “también servimos a comunidades locales colaborando con iglesias y organizaciones, ofreciendo ayuda práctica y formando a quienes están a bordo para una vida de servicio a Dios”.

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[photo_footer]La tripulación del Logos Hope está nutrida de diversas nacionalidades. Foto: Logos Hope[/photo_footer]

Una comunidad internacional a bordo: 270 personas y 65 países

La tripulación del Logos Hope ronda las 270 personas, aunque el número cambia casi a diario. Incluye familias y niños, y procede de entre 60 y 65 países. Para De Carvalho, esa diversidad es parte de la belleza del proyecto: “un hermoso reflejo de la diversidad del mundo”.

Esa pluralidad también determina el modo de trabajar en cada puerto. Ruchir Rana, director de proyectos en la visita a Málaga, explica que el enfoque se adapta al contexto: en países con libertad religiosa, como España, colaboran con organizaciones que comparten su visión y comparten el mensaje de Jesús de forma abierta mediante actividades y conversaciones; en lugares con más restricciones, optan por estrategias diferentes. “Cada contexto requiere sensibilidad”, subraya.

Que el Logos Hope pueda abrir sus puertas en Málaga depende de una coordinación compleja y del trabajo en equipo. Ruchir Rana se encarga principalmente de los permisos gubernamentales, mientras que Jossy Giesbrecht coordina las actividades con iglesias, organizaciones y acciones sociales. A bordo, Marcos Ruibal prepara los eventos y actividades que tendrán lugar en el barco, la organización general y la publicidad antes y durante la escala.

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[photo_footer]Jossy Giesbrecht, Ruchir Rana, Marcos Ruibal y Decio De Carvalho, en videollamada con Protestante Digital. [/photo_footer]

Ruibal adelanta que habrá un programa diario con actividades variadas para familias, jóvenes, niños y mujeres; y que cada evento será único durante la escala. El objetivo es apoyar el trabajo que ya realizan también otras entidades e iglesias en la ciudad.

Giesbrecht explicó que están buscando conexiones con ministerios locales para servir juntos, ya sea con ayuda práctica o actividades. Entre las posibilidades menciona salidas evangelísticas, visitas a prisiones, caminatas de oración y otros proyectos, por lo que explica que quienes quieran colaborar pueden contactar a través de sus redes sociales.

Librería flotante: 5.000 títulos, cultura y espacios de conversación

Una de las propuestas centrales será la librería flotante, con unos 5.000 títulos: libros infantiles, educativos, cristianos, científicos y más. A bordo también habrá exposiciones, música, arte y espacios de conversación, según explica De Carvalho.

Otro de los atractivos está en el valor del propio libro impreso. El director ejecutivo explicó que en los últimos años han detectado un renovado interés por aquello que se puede tocar, en un mundo saturado de opciones digitales. Las autoridades suelen valorar que el barco contribuya a promover la lectura. Para el Logos Hope, esta dimensión cultural forma parte de su manera de conectar con el público y que se abran puertas.

El privilegio de marcar vidas

El equipo compartió testimonios que ayudan a entender el tipo de impacto que produce la visita del barco.

Rana contó cómo pudieron ayudar a marineros de otros barcos, que pasan meses lejos de sus familias. En una Navidad, los niños de la escuela del barco prepararon galletas y las llevaron a la tripulación de un barco cercano. Aquel gesto abrió conversaciones sobre la fe, permitió orar por ellos y regalar Biblias a quienes mostraron interés.

Ruibal puso otro ejemplo desde el “ministerio de gafas”. En algunos países ayudan a personas que nunca han tenido acceso a lentes. Recordó el testimonio de un hombre, ya anciano, que estaba emocionado porque era la primera vez que podía ver con claridad el rostro de su bisnieto. “Son momentos que nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos”, afirma.

Una nueva etapa en Europa, con Málaga como punto de partida

El barco ha estado casi año y medio en el Caribe y ahora comienza una nueva etapa en Europa. España será el primer puerto de esta fase, y el equipo recuerda que la última vez que uno de sus barcos estuvo en Málaga fue en 1994. Por eso, animan a la iglesia local a aprovechar la oportunidad tanto para visitar el barco como para invitar a amigos que no conocen el evangelio y participar en las actividades.

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