Cuando el año comienza… y algo dentro de nosotros ha terminado

| Fuente: protestantedigital.com/rss/opinion

Cuando el año comienza… y algo dentro de nosotros ha terminado
Cuando el año comienza… y algo dentro de nosotros ha terminado

No te conozco. No sé tu nombre, ni tu historia completa, ni cómo has llegado hasta aquí. Pero creo que sé algo sobre ti: es muy probable que estés atravesando un duelo.

Quizá no lo llames así, no lo hayas dicho en voz alta o ni siquiera te das cuenta de lo que te pasa. Tal vez incluso te sorprenda leer esta palabra; duelo.

Pero el duelo no siempre llega vestido de negro ni acompañado de un funeral tradicional . A veces entra en silencio, se sienta a nuestro lado, se instala y nos acompaña durante mucho tiempo y no se marcha.

Puede ser el enorme vacío que ha dejado alguien que ha fallecido y cuya ausencia pesa más cada día, en vez de mitigarse el dolor. Puede ser la soledad de una relación rota o la distancia dolorosa de alguien que sigue con vida, pero ya no está cercano.

Puede ser una carrera que se truncó, un trabajo que terminó, unos exámenes negativos, un sueño que no llegó a florecer. Puede ser la pérdida de una idea: de Dios, del país, de la familia que creíamos inamovible. O puede ser algo aún mas íntimo: el duelo por una versión anterior de ti mismo, esa persona que fuiste y que ya no eres , ni volverá.

Y no solo el duelo personal nos acompaña. También duele mucho el mundo que nos rodea. Nos duele ver naciones enfrentarse entre sí, ver poderes políticos a gran escala aprovecharse de los más débiles, el sufrimiento causado por la mala gestión de gobernantes o empresarios que afecta miles de personas.

Duele ver la deriva del ambiente social. Y me pregunto : ¿Quién nos librará de estas atrocidades que tanto dolor causan? En el duelo también sentimos el peso de la injusticia, la indiferencia y el abuso que hieren a tantos.

Cada uno de nosotros carga con algún tipo de duelo. Todos. Aunque lo disimulemos bien. Aunque sigamos funcionando. Aunque el calendario marque “enero” y el marketing nos empuje a empezar con fuerza, metas nuevas y sonrisas renovadas.

El comienzo de un año no siempre coincide con un nuevo comienzo interior. De hecho comienza con frustración y mucho stress. Y, sin embargo, el duelo no es solo un lugar oscuro. También puede ser un territorio fértil, aunque cueste creerlo.

Nadie elige el duelo. Nadie lo desea. Pero, con el tiempo, algunos descubren que en medio de la herida aparecen dones inesperados, otra cara de la moneda: una mirada más compasiva, una fe más profunda, una espiritualidad que se ha vuelto más cercana y real, donde aprendemos a depender de Dios en cada paso.

Necesitamos personas que nos acompañen, que no intenten arreglarnos dando formulas mágicas , sino que simplemente caminen a nuestro lado, recordándonos que no estamos solos, que Dios nos sostiene y que la esperanza siempre puede florecer, incluso después de la pérdida.

Si este año comienza para ti con una ausencia, con una pregunta abierta o con una historia que ya no es la misma, con un duelo que ni siquiera quieres reconocer, no tengas prisa. No estás llegando tarde. Estás llegando honestamente.

Y recuerda: incluso en la pérdida, en la herida y en la noche más oscura, Dios puede escribir una nueva historia de vida, esperanza y restauración.

En este enero que todavía no ha terminado, toma la decisión de confiar en Dios, aprende a apoyarte en los que pueden darte fortaleza, y paz ante el duelo personal y el dolor del mundo.

Él es quien alumbra el camino, incluso cuando no entiendes nada, y no tienes respuestas…por eso necesitas la fe en Jesús que dio para ti unas maravillosas palabras : ”Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os daré descanso. Cargad conmigo vuestros problemas y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras vidas.”

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