El mensaje evangélico predicado hoy versus la vida real

2026-06-30 | Fuente: protestantedigital.com/rss/opinion

El mensaje evangélico predicado hoy versus la vida real
El mensaje evangélico predicado hoy versus la vida real

Pregunta: ¿Por qué hay tantas personas que, desde su “fe” laica en medio de la vida real, muestran indiferencia y rechazo ante mensajes evangélicos de cualquiera de las confesiones cristianas en el mundo hoy?

¿Por qué se dan esas reacciones tan negativas? ¿Por qué muchos se sonríen mostrando indiferencia, cierran sus oídos y se van vacíos?

Sin duda, en muchísimos ambientes y en muchos casos de personas o familias, se puede dar una situación de desconexión total entre el mensaje cristiano y la vida real. Eso cuando el Evangelio tiene unos valores que podrían ser como un elixir para tantas y tantas problemáticas que nos rodean en nuestro aquí y nuestro ahora.

Pudiera ser que la situación en el mundo hoy fuera que el cristianismo no ha calado en toda su fuerza y potencia en una sociedad que se mantiene en una especie de fe, pero que, en tantos y tantos casos, es simplemente una fe laica en donde los valores cristianos no son relevantes para ellos ni para sus vidas.

Preguntas: ¿Cuál es la causa? ¿Es un problema de la evangelización o simplemente es el hándicap de la falta de coherencia entre los valores cristianos y las prioridades en las vidas de los creyentes?

¿Puede ser también el desencanto que se da al observar los estilos de vida no convincentes de los creyentes, el hecho de la falta de compromiso de tantos que se llaman cristianos, falta de compromiso que está gritando ante lo que exige la auténtica vivencia de la espiritualidad cristiana?

¿Es que la población en general demanda más coherencia en los cristianos, más coherencia entre lo que dicen y lo que hacen? ¿Es que, acaso, se está haciendo un cristianismo desarraigado de nuestra historia presente en nuestro aquí y nuestro ahora en donde miramos mucho al cielo y muchos menos a las problemáticas de nuestro prójimo?

¿Es por eso que somos casi irrelevantes ante el mundo y la vida real de nuestros congéneres?

Es posible que la desconexión entre el Evangelio y la vida real que se da hoy sea causa de una perspectiva errónea de la evangelización en el mundo.

Es posible que algunas formas de evangelizar con mensajes desarraigados de nuestra historia y mirando solo a la metahistoria y a las recompensas celestes no encaje con el método de Jesús que evangelizaba desde los pobres, los oprimidos, los proscritos y los desclasados. Evangelizaba para todos, pero desde estos posicionamientos que hoy se han perdido echando en el baúl de los recuerdos las prioridades de Jesús.

Quizás nuestra evangelización no esté en el centro de lo que podríamos denominar el sentido de la existencia humana. Nos hemos “angelicado” demasiado.

Sin embargo, el hombre de nuestros días, en su mayoría, tiene una fe laica en temas como la paz, la búsqueda de la justicia, la reducción de la pobreza en el mundo, la promoción del empleo digno para todos, la lucha contra el racismo y la xenofobia, la fe en el deseo de un mejor reparto de los bienes del planeta entre todos sus habitantes y otros temas que, para muchos, son simplemente laicos, pero que los valores bíblicos entroncan con ellos y que estarían en el programa evangelizador de Jesús, en todo el proyecto bíblico.

Sin embargo, en muchísimos casos, el Evangelio hoy predicado es mucho más espiritualista y se desarraiga de la historia, predicando solo valores metahistóricos y recompensas ¡Una pena!

No se puede predicar un Evangelio que sea irrelevante al dolor del prójimo y que dé la espalda a su desesperación.

Por lo demás, ya la otra esfera de fracaso de que el Evangelio no sea relevante para la vida real sea la falta de compromiso de los creyentes en sus formas de comprometerse con los valores del Reino que abarcan todas las problemáticas ya dichas.

El hecho de que tantos que se llaman creyentes tengan estilos de vida que no se compadecen con los valores evangélicos, que sus prioridades en muchos casos no varían mucho de los que no tienen esperanza hace que queden quedan desconectados de la vida real, tanto ellos como sus mensajes que están fuera de los contextos comprometidos con el Evangelio.

Se necesita repensar todos estos temas, aceptar los compromisos que exige la auténtica vivencia de la espiritualidad cristiana y hacer una evangelización que siga las líneas y prioridades que Jesús nos enseñó en su forma de evangelizar y de comprometerse con el prójimo.

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