“Dice el necio en su corazón: «No hay Dios» (Salmo 14:1).
No sé si has visto la película «Spiderman: lejos de casa» dirigida por Jon Watts, pero en un momento de la trama, Mysteriole dice Spiderman: «No hace falta engañar a la gente, ellos mismos se engañan solos, creen exactamente lo que quieren creer». Difícil explicar mejor y de una manera más clara, lo que está sucediendo en diferentes circunstancias en el día de hoy.
Tengo que reconocer que, desde que escuché la frase en medio de la película, se me hizo difícil seguir prestando atención a lo que estaba aconteciendo en el cine, porque no dejaba de darle vueltas al hecho de que, eso precisamente, es lo que muchas personas viven en su relación con Dios. Hoy no está de moda hablar de Dios, incluso hay mucha gente que defiende que absolutamente todo lo que vemos (incluso nosotros mismos) es producto del azar. Todo apareció sin que nadie lo hubiera creado. En cierta manera es como si un día estuvieras paseando por la playa y de repente, ves un castillo de arena y piensas «bueno, pues el mar, el aire y las circunstancias atmosféricas hicieron que ese castillo de arena apareciera aquí ¡mira que bien ha quedado!».
Cada uno puede engañarse a sí mismo y pensar lo que quiera, pero yo te recomiendo que busques al Señor, porque Él no solamente es la fuente de la verdad, sino el único que puede dar sentido a nuestra vida, porque Él mismo nos ha creado.
Mejor no vivir engañados.
Recibe el contenido de Protestante Digital directamente en tu WhatsApp. Haz clic aquí para unirte.
