Perder la vida

| Fuente: protestantedigital.com/rss/opinion

Perder la vida
Perder la vida

«Todo el que procure preservar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la conservará». Lucas 17:33

Parece una frase complicada. La hemos escuchado en muchas ocasiones, pero a veces no alcanzamos a comprender lo que el Señor quiere de nosotros.

Es más sencillo de lo que creemos. Cuando queremos guardar nuestra vida, nos volvemos egoístas, sólo pensamos en nosotros mismos. Fíjate en lo que ocurre dentro de nosotros a nivel físico: nuestro cuerpo nos enseña que cuando una célula piensa solo en sí misma, genera un cáncer, porque no cumple con su función en contacto con las demás. De la misma manera, cuando nos preocupamos solo de nosotros mismos, acabamos perdiendo a nuestros amigos.

Eso es lo que sucede también espiritualmente: cuando queremos guardar nuestra vida y hacer con ella lo que nosotros deseamos sin entregársela a Dios, comenzamos a perderla, porque perdemos la fuente del amor, de la paz, del poder y de la felicidad, etc. ¡Perdemos la fuente de todo!, porque todo lo bueno viene de nuestro Padre Celestial. Así que la mejor manera de guardar nuestra vida es entregársela al Señor Jesús, solo entonces la ganaremos.

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