Texas incorpora historias bíblicas al programa oficial y obligatorio de la educación pública

2026-07-03 | Fuente: lacorriente.com/feed/

La Junta Estatal de Educación de Texas aprobó una nueva lista obligatoria de lecturas para las escuelas públicas que incorpora historias y pasajes de la Biblia dentro del currículo oficial de literatura. La medida, que comenzará a implementarse de forma gradual hasta el ciclo lectivo 2030-2031, reavivó el debate nacional sobre el lugar de la fe y la enseñanza de la Biblia en la educación pública de Estados Unidos.

La resolución fue aprobada el 26 de junio por una votación de 9 a 5, según informaron CBN News y Reuters, y alcanzará a más de cinco millones de estudiantes de escuelas públicas, desde kindergarten hasta la escuela secundaria.

Qué pasajes de la Biblia estudiarán los alumnos en Texas

El nuevo programa incorpora textos bíblicos distribuidos en diferentes niveles educativos con un enfoque literario e histórico. Entre los relatos incluidos se encuentran:

  • David y Goliat.
  • Daniel en el foso de los leones.
  • El relato de Adán y Eva.
  • El libro de Job.
  • Pasajes del Nuevo Testamento sobre Jesús.
  • El Sermón del Monte.
  • La parábola del hijo pródigo.

Los contenidos se adaptarán a la edad de los estudiantes. En los primeros años se utilizarán relatos bíblicos ilustrados; en los grados intermedios se estudiarán enseñanzas de Jesús, como las Bienaventuranzas; mientras que en la secundaria los alumnos analizarán pasajes de la Biblia junto a obras clásicas de la literatura universal, como Orgullo y prejuicio, de Jane Austen.

Los argumentos a favor de enseñar la Biblia en las escuelas públicas

La decisión fue respaldada por organizaciones y referentes que consideran que la Biblia ha desempeñado un papel fundamental en la formación histórica, cultural y literaria de Estados Unidos.

Mandy Drogin, investigadora principal de la Texas Public Policy Foundation, afirmó:

«Estas obras imperecederas, incluidos pasajes bíblicos, han moldeado la cultura y la historia estadounidenses, y han influido en generaciones de pensadores, líderes y ciudadanos».

Por su parte, Susan Pérez, fundadora de Citizens for Education Reform, sostuvo durante la audiencia pública:

«Debemos centrarnos en los principios sobre los que se fundó nuestra nación y no disculparnos por ello. Es la verdad y no debemos tener miedo».

Quienes apoyan la iniciativa aseguran que el estudio de la Biblia permite comprender mejor la historia de Estados Unidos, así como la influencia de los principios bíblicos en la literatura occidental, el desarrollo del pensamiento moral, la justicia, la libertad y la responsabilidad cívica.

La oposición cuestiona la medida

La aprobación también despertó fuertes críticas por parte de organizaciones defensoras de la separación entre Iglesia y Estado.

Rachel Laser, presidenta de Americans United for Separation of Church and State, aseguró que el programa busca «imponer un conjunto estrecho de creencias religiosas» dentro del sistema educativo público.

La Associated Press informó además que distintos educadores y defensores de la libertad de lectura manifestaron preocupación por el carácter obligatorio de los contenidos religiosos.

Entre ellos se encuentra Frank Strong, profesor de inglés y periodismo y cofundador de Texas Freedom to Read, quien cuestionó que el currículo no incluya textos pertenecientes a otras tradiciones religiosas presentes en un estado con una población estudiantil diversa.

Los padres podrán solicitar la exención

La legislación vigente en Texas permite que los padres retiren a sus hijos de actividades o clases que entren en conflicto con sus convicciones religiosas o morales. Sin embargo, diversos medios locales señalaron que los estudiantes podrían seguir siendo evaluados sobre contenidos incluidos dentro de los estándares oficiales del estado.

Un debate que sigue creciendo en Estados Unidos

La incorporación obligatoria de pasajes bíblicos al currículo escolar se produce en medio de un creciente debate sobre el lugar de la religión en la educación pública estadounidense.

En los últimos años, Texas impulsó diversas iniciativas relacionadas con la presencia de valores cristianos en las escuelas, entre ellas la aprobación de materiales educativos con contenido bíblico y proyectos vinculados a la exhibición de los Diez Mandamientos en las aulas.

La decisión vuelve a poner sobre la mesa una discusión de alcance nacional: cómo enseñar la Biblia dentro del ámbito académico sin perder de vista su enorme influencia histórica y cultural, y al mismo tiempo respetando la diversidad religiosa presente en las escuelas públicas.

Para los cristianos, además, este debate recuerda una realidad fundamental: aunque la Biblia ha marcado profundamente la historia de la civilización occidental, su valor trasciende el ámbito literario o cultural. La Palabra de Dios no es simplemente un documento histórico, sino la revelación del plan de salvación en Jesucristo, capaz de transformar vidas generación tras generación.

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