De una prisión en Irán al Congreso argentino: Sara Akhavan conmovió con su testimonio de fe y libertad

2026-10-16 | Fuente: lacorriente.com/feed/

La autora de Bajo el velo encontré a Jesús presentó su historia en el Congreso de la Nación.

“Hoy estoy aquí como mujer iraní. Como cristiana. Como sobreviviente. Y como testigo”. Con estas palabras, Sara Akhavan comenzó su discurso el miércoles 14 de octubre en un auditorio del Congreso de la Nación, durante la presentación de su libro Bajo el velo encontré a Jesús, publicado por Editorial Peniel.

La escritora, que fue perseguida y encarcelada en Irán por compartir su fe en Jesús, llevó a los presentes por los momentos más difíciles de su vida: desde su conversión al cristianismo hasta los días de aislamiento en la prisión de Evin y la condena a cinco años de cárcel que recibió por hablar del Evangelio.

Pero su intervención no se limitó a su historia personal. También alzó la voz por las mujeres iraníes, denunció la persecución religiosa y dedicó un mensaje de reconciliación al pueblo argentino y a la comunidad judía.

Sara Akhavan durante la presentación de su libro en un auditorio del Congreso de la Nación Argentina

De conocer a Jesús a enfrentar cinco años de prisión

Sara nació en Irán, en el seno de una familia musulmana. A los 18 años, mientras vivía en Alemania, conoció el cristianismo a través de su tío, quien le compartió su fe.

Su encuentro con Jesús marcó un antes y un después. Tiempo después regresó a Irán, donde comenzó a compartir el Evangelio con su familia y a participar en la expansión de comunidades cristianas.

Sin embargo, aquella decisión la llevó a enfrentar la persecución de las autoridades iraníes.

Durante su presentación recordó el día en que cinco policías irrumpieron en su casa buscando ejemplares del Nuevinso Testamento. Durante dos años, su familia había escondido Biblias destinadas a su distribución. Apenas diez días antes del allanamiento, su hermana había trasladado más de 700 ejemplares a otro lugar.

La policía registró la vivienda, confiscó documentos y pertenencias personales y terminó deteniendo a Sara.

Fue trasladada a la prisión de Evin, donde permaneció 26 días en aislamiento, dentro de una pequeña celda, sometida a interrogatorios y bajo la prohibición de continuar hablando de Jesús.

“Pensé que la plantación de iglesias había sido destruida. Que había terminado”, recordó.

En medio del encierro, Sara relató haber experimentado un momento que transformó su manera de enfrentar el sufrimiento.

“Entonces sentí que Dios hablaba a mi corazón. Me dijo: ‘Mírate. Estás actuando como si yo estuviera muerto’”.

A partir de ese momento, comenzó a cantar y adorar a Dios dentro de su celda.

Tras permanecer encarcelada durante 37 días, recuperó la libertad bajo fianza. En 2012 fue condenada a cinco años de prisión, aunque, según su testimonio, un error administrativo impidió que volviera a ser encarcelada.

Sara Akhavan durante la presentación de su libro en un auditorio del Congreso de la Nación Argentina

Un pedido de perdón que recibió una ovación

Uno de los momentos más conmovedores de la presentación ocurrió cuando Sara recordó los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA en Buenos Aires.

La escritora destacó que el pueblo iraní no debe ser confundido con el régimen que gobierna su país y expresó su pesar por los ataques terroristas sufridos en Argentina.

“El régimen de la República Islámica no es el pueblo iraní. Los ayatolás no representan toda nuestra historia, nuestra cultura ni nuestros sueños”, afirmó.

Luego dirigió unas palabras especialmente significativas a las familias de las víctimas.

“Les pido perdón por el terror que fue exportado desde nuestra tierra por gobernantes que no representan los valores ni la voluntad de millones de iraníes”.

El auditorio respondió con aplausos y una ovación, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.

Sara también se dirigió a la comunidad judía argentina y recordó los vínculos históricos entre Persia e Israel, mencionando al rey Ciro y su papel en el regreso del pueblo judío del exilio babilónico.

“Muchos de nosotros anhelamos recuperar aquella amistad histórica”, manifestó.

La voz de las mujeres iraníes

Durante su discurso, Akhavan también denunció las restricciones que enfrentan las mujeres en Irán.

Se refirió a las desigualdades legales, las limitaciones a la libertad personal y las intervenciones de la llamada Policía de la Moralidad.

Aunque reconoció haber crecido en una familia musulmana con una mentalidad abierta, señaló que su experiencia no representa la realidad de millones de mujeres iraníes.

“Hoy comparezco ante ustedes para ser la voz de millones de mujeres que viven bajo la opresión islámica y claman por libertad”, expresó.

También destacó la valentía de quienes se han manifestado en las calles bajo la consigna “Mujer. Vida. Libertad”, arriesgando su seguridad para reclamar derechos fundamentales.

Una historia de fe que llegó al Congreso

La experiencia de Sara Akhavan está plasmada en Bajo el velo encontré a Jesús, publicado por Editorial Peniel.

El libro recorre su historia personal, desde su infancia en una familia musulmana hasta su encuentro con Jesús, su participación en comunidades cristianas y la persecución que sufrió por compartir su fe.

Su presentación en el Congreso argentino permitió que ese testimonio llegara a un nuevo ámbito, donde la libertad religiosa, los derechos de las mujeres y la memoria de las víctimas del terrorismo ocuparon un lugar central.

Pero entre todas sus palabras hubo una frase que sintetizó el mensaje de la jornada:

“Un régimen puede encadenar el cuerpo, pero no puede encarcelar la verdad”.

Una declaración que, después de conocer su historia, adquiere un significado especial.

Porque la misma mujer que alguna vez escuchó que tenía prohibido volver a hablar de Jesús pudo contar públicamente su historia en el Congreso de una nación donde hoy tiene la libertad de hacerlo.

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