Predicaron el Evangelio celda por celda y 26 presos entregaron su vida a Jesús
Un grupo de cristianos demostró que las rejas no pueden detener el avance del Evangelio. Lo que parecía un día común en el Centro Correccional de Lexington terminó convirtiéndose en una jornada de fe, arrepentimiento y esperanza que impactó a decenas de internos.
La acción de evangelismo en prisión se realizó el miércoles 4 de marzo, cuando cerca de quince voluntarios de la Victory Church Tulsa visitaron el penal acompañados por el ministerio God Behind Bars, una organización dedicada a llevar el mensaje de Jesucristo a personas privadas de libertad.

Oraciones celda por celda
Durante la jornada, los voluntarios recorrieron los pasillos del centro penitenciario orando por los reclusos de manera personal. Según compartió la iglesia en redes sociales, el equipo ministerial visitó a los internos celda por celda, escuchando sus historias, intercediendo por sus necesidades y compartiendo el mensaje de salvación.
En total:
- 330 reclusos recibieron oración personal
- 510 libros evangelísticos fueron distribuidos
- decenas de internos escucharon el mensaje de esperanza en Cristo
Los voluntarios también oraron por presos enfermos y por aquellos que enfrentaban momentos de desesperanza dentro del sistema penitenciario.
26 presos aceptaron a Cristo
El impacto espiritual fue inmediato. Al finalizar la jornada evangelística, 26 reclusos decidieron entregar sus vidas a Jesús, en un acto de arrepentimiento y fe dentro de las propias instalaciones carcelarias.
Cada conversación en los pasillos, cada oración y cada libro entregado se transformó en una semilla del Evangelio sembrada en medio de un lugar marcado por el dolor y la desesperanza.

Un recluso ya escuchaba las prédicas desde su celda
Entre quienes aceptaron a Cristo había un interno que ya conocía el ministerio de la iglesia.
El hombre contó que escuchaba regularmente las predicaciones del pastor Paul Daugherty desde su celda, lo que había despertado preguntas espirituales en su corazón.
“Le conté a mi madre hace unos días que sentía que Dios me estaba hablando a través de Victory Church”, relató el recluso.
Cuando los voluntarios llegaron a visitarlo personalmente, el hombre interpretó el momento como una respuesta directa de Dios a sus inquietudes espirituales.

Los cristianos le dijeron:
“Venimos como iglesia para verte. Esto es Jesús recordándote que Él te ama, que no se ha olvidado de ti y que tiene un propósito para tu vida”.
Una oración que cambió su vida
Conmovido por el mensaje, el recluso decidió entregar su vida a Cristo y fue guiado en una oración de fe:
“Jesús, creo que moriste en la cruz, que resucitaste de entre los muertos y que diste tu vida para salvarme. Gracias por perdonar mis pecados y por tu amor por mí”.
El Evangelio también llega a las cárceles
El testimonio generó cientos de reacciones en redes sociales, donde creyentes celebraron que el Evangelio siga alcanzando a personas en las cárceles.
La experiencia recuerda una verdad bíblica profunda: la verdadera libertad no depende de las circunstancias externas, sino de la transformación del corazón por medio de Cristo.
Una persona puede estar tras las rejas y experimentar libertad espiritual, mientras que otros pueden vivir fuera de prisión pero permanecer esclavizados por el pecado.

Como dice la Escritura:
“Estuve en la cárcel, y vinisteis a mí” (Mateo 25:36).
Este testimonio continúa inspirando a iglesias y ministerios a llevar el Evangelio a los lugares más olvidados, recordando que ninguna vida está demasiado lejos para ser alcanzada por la gracia de Dios.
¿Te gustaría ver tu marca aquí?
Anúnciate con Nosotros