El Ministerio Cenas de Amor llevó el Evangelio a un basural y alimentó a más de 700 familias en Uruguay

2026-03-04 | Fuente: lacorriente.com/feed/

El Ministerio Cenas de Amor, liderado por Rosul Paredes, culminó una nueva misión evangelística en Uruguay, específicamente en la provincia de San José, donde desarrolló tres días de intensa ministración en uno de los sectores más vulnerables de la zona.

La jornada incluyó evangelización directa, ministración en plaza pública y la entrega de un almuerzo de bendición para cientos de familias que viven en condiciones precarias, muchas de ellas en casas de chapa y cartón dentro de un basural.

Evangelización en un lugar inaccesible

Durante la campaña evangelística en Uruguay, el equipo recorrió más de dos y hasta tres kilómetros dentro del predio, considerado un lugar inaccesible. Allí presentaron el mensaje de Jesucristo casa por casa, llevando el Evangelio a familias que, según relataron, nunca habían escuchado el mensaje de salvación.

“Él es el camino, la verdad y la vida”, fue una de las verdades proclamadas en medio del barrio carenciado. También enfatizaron que Jesús “no vino a juzgar al mundo, sino a amar y salvar”.

El ministerio afirmó haber alcanzado entre 650 y 760 familias durante las distintas jornadas, muchas de ellas vinculadas a prácticas religiosas que no conocían el Evangelio.

Almuerzo solidario y ayuda social

Como parte de la acción social cristiana, se realizó un almuerzo de bendición en una plaza del distrito, donde participaron alrededor de 750 familias. Además, se entregaron más de 860 kilos de verduras.

La iniciativa se basó en el principio bíblico: “Tuve hambre y me diste de comer”, aunque también remarcaron que “no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra”.

El ministerio destacó que la estrategia combina ayuda alimentaria con predicación del Evangelio, presentando a Jesús en cada entrega de viandas y en cada conversación.

Niños evangelizando: una familia en misión

Uno de los aspectos más destacados fue la participación activa de los hijos del matrimonio, Máximo (10 años) y Felipe (8 años), quienes también ministraron durante las jornadas.

Máximo compartió el pasaje del Evangelio de Juan: “Mis ovejas escuchan mi voz”, mientras que Felipe enseñó sobre el buen samaritano bajo el mensaje de “ensuciarse las manos de misericordia”, resaltando la importancia de ayudar sin discriminar religión, nacionalidad o condición social.

El equipo aseguró que muchas personas fueron quebrantadas, madres lloraron, personas atadas al alcohol se acercaron y varios asistentes manifestaron haber sentido por primera vez la presencia de Jesús.

Un llamado a no cansarse de hacer el bien

Desde el Ministerio Cenas de Amor remarcaron la importancia de “no fingir en amarnos, sino amarnos de verdad”, animando a la Iglesia a vestirse de amor y a no perder el tiempo.

“No nos cansemos de hacer el bien. Es tiempo de reflexionar, de corregir lo deficiente y de vivir el Evangelio con hechos”, expresaron.

Próximas misiones en Sudamérica y Haití

Tras culminar esta etapa en Uruguay, el ministerio anunció que continuará su labor en otros países de Sudamérica como Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, y que también proyectan viajar a Haití, considerado uno de los contextos más complejos de la región.

Además, en Argentina mantienen acciones nocturnas de evangelización urbana, caminando entre las 23:00 y las 3:00 horas ministrando a personas en situación de calle.

El mensaje central de la misión se mantiene firme: llevar el Evangelio de arrepentimiento y salvación a lugares impenetrables, recordando que Jesús “sana, libera y salva”, y que la cruz sigue siendo el punto de encuentro donde todo comienza de nuevo.

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